Visito el Museo del Prado con un grupo de niños. El nombre del itinerario: Los objetos hablan. Propósito: familiarizar con las grandes obras de la pintura aprovechando su condición de documento para conocer el pasado.
Tras La rendición de Breda, con el pretexto de la bengala de general que Spínola mantiene en su mano izquierda, pasamos al Retrato ecuestre del príncipe Baltasar Carlos, quien también exhibe el símbolo del mando. Entonces varios niños reconocen el cuadro: «Hay uno igual en mi colegio». Y así, súbitamente, se despliega otra página de nuestro pasado más acá de Velázquez y los Austrias, un objeto menor pero cargado de memoria y de grandeza.
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